Valora este artículo
(0 votos)

AVA-ASAJA denuncia que la Administración central y autonómica “enmascaran” en la estadística la evidencia del abandono masivo de campos de cítricos que en los últimos años está provocando la crisis de este cultivo. Así, en la En­cuesta sobre Superficies y Rendimientos (ESYRCE) 2008, publicada recientemente, se con­cluye que la superficie citrícola se mantuvo estable tanto en la Comunidad (188.650 hec­tá­reas por las 187.810 de 2007) como en el conjunto del país (332.626 ha. en 2008 y   332.796 en 2007).

Para el presidente de esta organización, Cristóbal Aguado, tales números “no se corresponden, ni de lejos, con la triste realidad que vivimos pero sí sirven para jus­ti­fi­car la pasividad de la Administración, que es capaz de negar hasta lo más obvio”. El informe ESYRCE utiliza el eufemismo ‘superficie de secano’ para referirse a las plantaciones abandonadas en las que efectivamente no se re­gó pero que sí computan a los efectos de calcular la superficie citrícola total. Así, la estadística referida a la Comunidad ha­blaba en 2006 de una superficie ci­trícola de ‘secano’ de 7.035 ha., de 10.083 ha en 2007 pero de sólo 1.330 ha en 2008.

 

“Pensar que en 2008 se invirtió la tendencia y se aban­do­na­ron sólo un millar de hectáreas es impensable porque sólo con los asociados de AVA-ASAJA que llamaron para informar que la crisis de precios les obligaba a abandonar la ac­ti­vi­dad ya se acumularía mucha más superficie”, advierte Aguado. A este respecto conviene destacar, por otra parte, que el informe referido a la Comunidad es el único en el que se apos­­tilla que en el año 2008 se ‘han variado ligeramente las uni­dades de in­vestigación (segmentos) de la muestra por lo que no es exacta la co­mparación de las cifras’.

 

Un comentario que, sin duda, cuestiona la validez de sus propias conclusiones.  “Si el Gobierno central y autonómico se quiere consolar pensando que la crisis no es­tá provocando un abandono masivo de campos, perfecto, pero todos sabemos que esto no es así y si no se toman medidas ya el proceso se acelerará y las consecuencias medioam­bien­tales y económicas serán muchísimo mayores”, advierte Aguado. AVA-ASAJA ya estimó que hasta diciembre los citricultores valencianos acumulaban pérdidas por valor de 134 mi­llo­­nes de euros.

Valora este artículo
(0 votos)

AVA-ASAJA denuncia que los errores denunciados por las organizaciones de consumidores en las facturas de la luz también se están repitiendo desde el pasado verano en el caso de los agricultores. Si para los usuarios domésticos ha sido el cambio del sistema de cobro de bimestral a mensual el detonante del serial de errores y desproporciones en las facturas, en los productores de regadío y ganaderos tal cosa se está produciendo por la “imprevisión y la falta de planificación con la que el Ministerio de Industria ha abordado la supresión de las tarifas especiales de riego".

 

Así lo denuncia el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, quien además reclama al Ejecutivo Central una comisión de investigación para aclarar las deficiencias detectadas y tomar medidas.

 

AVA-ASAJA mantendrá una estrecha colaboración con las organizaciones de consumidores de la Comunitat Valenciana para tratar de llevar a cabo acciones de manera conjunta, con el fin de acabar con las irregularidades detectadas en las facturas de alta, media y baja tensión. 

 

“Justo en el momento más crítico, cuando los regantes se han visto abo­ca­do a adaptarse al nuevo sistema de contratación en un mercado libre, la improvisación en las regulaciones aprobadas por el Gobierno sólo han servido para aumentar el grado de desinformación y confusión entre los regantes, que están asu­miendo desorbitados incrementos en los costes de la electricidad”, asegura Agua­do.  

 

El Real Decreto 1955/2000, de 1 de diciembre, obliga a las eléctricas a remitir la fac­­­tu­ración del suministro mensual o, como máximo, bimestralmente. Con la liberaliza­ción del mercado eléctrico, “la dejadez y permisividad” del ministerio –en palabras de Aguado- está posibilitando que en algunos casos se remitan facturas desorbitadas al contabilizar un consumo acu­mulado de hasta ocho meses. Se están dando innumera-bles errores de cálculo en la fac­turación de la energía. Por ejemplo, un regante llegó a recibir en noviembre una factura con un importe que triplicaba el coste real de la energía en ese pozo.  

 

En segunda instancia, el retraso en las lecturas y emisión de facturas ha agra­va­do también los efectos de la confusión generada desde la supresión de las tarifas es­pe­ciales de riego. Así, multitud de regantes se han llevado durante estos meses la desa­gradable sorpresa de recibir una factura por varios meses que, además de multiplicar considerablemente su gasto mensual, venía acompañada por penalizaciones del 5% en cada mes. Ante las cantidades recibidas en tales facturas, muchos afec­tados se han visto obligados a presentar las correspondientes reclama­ciones para so­li­citar que se les fraccione el pago. 

 

AVA-ASAJA recuerda, además, que los usuarios de las tarifas de alta y baja ten­sión están sufriendo también los cambios de los precios y horarios que se publicaron en el BOE, sin previo aviso ni negociación alguna, el 30 de diciembre, en la víspera por tan­to de Nochevieja y que ya entraron en vigor el pasado 1 de enero. La orden comenzó a aplicarse sin que antes se hubieran adaptado los contadores de las eléctricas a la nueva dis­posición.

Valora este artículo
(0 votos)

AVA-ASAJA lamenta que el Ministerio de Medio Ambiente haya optado por mantener acoplado el pago único de cítricos pese al “caos y la desinformación” generalizada en 2008, en el que fue su primer año de tramitación. “Pese a que algunos se han aprovechado de la situación para pa­gar precios ridículos por la fruta que iba a la industria de zumos o incluso cobrar por re­cogerla, el Gobierno no ha querido cambiar el decreto”, señala el presidente de esta organización, Cristóbal Aguado.

Tras la negativa experiencia vivida en 2008, AVA-ASAJA ha venido reclamando al Ejecutivo central que modificara el decreto para acabar así con el segundo año del periodo tran­si­to­rio impuesto. De esta manera, los citricultores podrían haber solicitado este año di­rec­ta­mente la ayuda, sin necesidad de entregar a la industria el mínimo que aún se requerirá este año de 2.300 kilos por hec­tárea en el caso de naranjas y de 1.300 kg/ha en el de cle­mentinas.

 

Pero el Ministerio de Medio Ambiente ha rechazado tal posibilidad y los ci­tri­cul­tores, para acceder a las subvenciones europeas, tendrán que seguir asegurando tales can­ti­dades al ‘receptor autorizado’ (que son casi todos los comercios y Organizaciones de Productores -OP’s-) para así figurar posteriormente en el con­trato que éstos firmen con la industria trans­for­madora de zumos. Para el pago único de cítricos se es­tablece el mismo pe­riodo de solicitud que para el resto de cultivos sometidos a este régimen, es decir, entre 1 de febrero y el 30 de abril.

 

“Muchas cooperativas, OP’s no cooperativas y un número re­du­cido de comercios han colaborado en facilitar la gestión al citricultor pero ha habido una gran cantidad de operadores (receptores autorizados) que no lo han hecho, que han co­bra­do un ‘peaje’ al productor por tales ayudas o incluso se han negado a hacer el trá­mite” advierte Agua­do quien señala por todo ello que es un sistema “arbitrario y viciado”. Será a partir de 2010 cuando los productores de naranjas, clementinas y limones po­drán cobrar directamente en función de la superficie declarada, sin mayores condiciones que las de acreditar que el cultivo ya estaba plantado a 30 de septiembre de 2006. Pero con­viene dejar claro que sólo podrán cobrar en ese año quienes activaron sus derechos en 2008. El no haber hecho tal cosa en 2008 no impediría, sin embargo, el reclamar la ayuda en el periodo de solicitud ahora abierto.

 

Con todo, AVA-ASAJA augura que, dadas las dificultades sufridas el año pasado, en esta segunda campaña de tramitación del pago único de cítricos serán menos los solicitan­tes.  Por otro lado, la organización agraria informa que la principal novedad de este año será la incorporación a este sistema de la uva entregada para la elaboración de mosto no des­tinado a vinificación. Casi 4.200 productores valencianos con unas 7.200 hectáreas culti­va­­das podrán solicitar tales ayudas.

Valora este artículo
(0 votos)

AVA-ASAJA denuncia que la línea del ICO de mil millo­nes de euros que el secretario de Estado de Medio Ambiente, Josep Puxeu, pro­me­­­­­tió para aliviar los pro­ble­mas de liquidez de los agricultores no llegará a este co­lec­ti­vo. Efectivamente, el ‘número dos’ del ministerio anunció tal cosa en sendas reu­nio­nes, la una en Madrid el día 20 de enero con la junta directiva de Asaja y la otra en Valencia, el 23 de enero, con las organizaciones agrarias valencianas convocadas para de­batir me­di­­­­das por la crisis citrícola.

 

 El miércoles día 28, por el contrario y en un nuevo en­cuen­­tro con Asa­ja en el que también participó Puxeu así como otros altos cargos del mi­nis­terio, se matizó que esta línea sólo se ofrece a empresas agroalimentarias.  “Los agri­cultores no sufrimos únicamente esta crisis sino la que veníamos arrastrando de años an­te­rio­res y si actuá­se­­mos como algunos sectores hace tiempo que hubiéramos echado el cierre por lo que ne­ce­sitamos aún más si cabe que otros medidas para poder con­ti­nuar con nuestra actividad”, advierte el pre­sidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado. 

 

Así, en la última cita mantenida en Madrid se aclaró que los úni­cos pro­ductores que se beneficiarán de esta línea de crédito serán aquellos que traten de fi­nan­ciar proyectos como la modernización de inverna­de­ros, granjas y en general me­jo­ras en bienestar animal. Medidas que distan mucho de com­­pensar a los agri­cul­to­res por la cri­sis de precios que vienen sufriendo y que este año, por ejemplo, en el caso de los cí­tri­cos, supondrá que se vuelva a trabajar a pérdidas, sin cubrir los cos­­tes de pro­ducción. “Muchos agricultores acumulan ya una gran deuda imposible de afron­tar.

 

Las ayudas públicas llegan tarde y mal pero la de­vo­lu­ción de los créditos ven­ce con puntua­lidad británica y la situación de muchos es ya de­sesperada”, denuncia Aguado. AVA-ASAJA confía en que la Administración central y autonómica sea capaz, al me­­nos, de mantener la promesa que también se realizó el día 23 cuando tanto Puxeu como la consellera de Agricultura, Maritina Hernández, garantizaron que se con­ce­dería un aplazamiento en la devolución de los préstamos concedidos por las his­tó­ricas hela­das de 2005.  

 

La organización agraria reclama por todo ello una línea de apoyo financiero es­pe­cí­fica para el agro, similar a la ya aprobada para otros sectores, con préstamos con in­tereses al 100% bonificados, baremados en función de la superficie de cada explo­ta­ción y con un plazo de vencimiento de 5 años.

Valora este artículo
(0 votos)

 AVA-ASAJA aplaude el último informe de la Agen­­­cia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) en el que se confirma que las me­didas de con­trol de plagas aplicadas por la UE a los cítricos importados desde Sudáfrica son insuficientes. En concreto, los científicos advierten que con las cautelas actuales la Guignardia citricarpa -el hongo que causa la temida ‘man­­cha ne­gra’- podría instalarse en la citricultura, por lo que recla­ma refor­zar los con­tro­les en los puertos de entrada y abordar inspecciones en los de origen.

“Hasta los ex­pertos consultados por Bruselas ven ahora lo que AVA-ASAJA ha venido d­e­­nuncian­do rei­te­ra­damente sin éxito estos años: Que estamos jugando con fue­go y que al final nos po­demos quemar”, advierte el presidente de esta organización, Cris­­tóbal Agua­do. De hecho, en los últimos dos años se han introducido en la Comunidad hasta tres plagas foráneas algunas tan problemáticas y agresivas como el Pezotrips kellyanus. 

 

AVA-ASAJA ya reclamó al Gobierno español el año pasado, tras conocer que en menos de un año se habían acumulado más de 40 rechazos en puertos eu­ro­peos con par­tidas de na­ranjas afectadas por la ‘mancha negra’, el veto a las importaciones de Su­dá­frica. Más re­cientemente, denunció también que los cítricos de esta procedencia ha­bían li­de­rado por cuarto año consecutivo el número de interceptaciones realizadas por la Con­se­lle­ria de Agri­cultura en aplicación del Plan de Vigilancia Fitosanitaria.

 

“La ame­na­za es muy seria porque cada intercepción que los funcionarios de la Conselleria realizan se lleva a cabo en un almacén de confección, normalmente a escasos metros de las fin­cas cítrico­las donde podría contagiarse y su­po­ne además que en los controles portuarios se les pasó por al­to”, advierte Aguado quien matiza que “si esto ocurre en ocasiones con los puertos es­pa­ñoles, que tienen los fun­cio­narios más cualificados y sensibilizados con este asunto, ¿qué puede pasar con los cítricos que entran por ejemplo por Holanda?”. 

 

Sudáfrica presentó documentación en la que se con­cluía que no existe riesgo de contagio de ‘mancha negra’ en Europa porque el clima no es el adecuado para su de­sarrollo, por lo que recomendaba a la UE revisar su le­gis­la­ción respecto a la importación de sus cítricos. Sin embargo, la EFSA informó que esta en­fer­medad no sólo po­­dría adap­tarse al clima mediterráneo, sino que su detección en las fron­teras de la UE es po­co probable porque los síntomas no pueden ser advertidos fácil­men­te en el fruto y que, una vez introducida, podría establecerse y propagarse con rapidez. Por este mo­ti­vo, la agencia reco­mien­­da ampliar el protocolo hoy vigente y al igual que obliga EEUU con las clementinas es­pañolas, hacer inspecciones en origen, en los puertos de salida de la mercancía. Es más, la EFSA cuestiona el principio de ‘con­fianza mutua’ en virtud del cual la UE no ra­ti­fi­­­ca sobre el terreno la veracidad de los informes sudafrica­nos so­bre las zonas que es­tán supuestamente exentas de esta en­fer­medad, las únicas que po­drían colocar género en el viejo continente.  

 

AVA-ASAJA ha remitido este informe al secretario de Estado de Medio Ambiente, Josep Puxeu, a quien le insta a reclamar ante la CE los cambios en el proto­co­lo que re­­comiendan estos expertos. En la misiva, la organización agraria recuerda a Puxeu que desde 2005 se arrastra la petición de declarar la Cryptoplhebia leuco­treta como enfer­me­dad de cua­rentena. Se trata de una po­li­lla que destroza el fruto por dentro y que ha si­­do de­tectada en innumerables oca­siones por los funcionarios autonómicos en partidas su­dafricanas  importadas.

Valora este artículo
(0 votos)

Las presiones ejercidas por las organizaciones agra­rias va­­lencianas, AVA-ASAJA, UPA y LA UNIÓ, así como de otras tantas anda­lu­zas, han ser­­­vido para encontrar un punto de encuentro en el conflicto abierto con la compañía J. García Carrión. Así, los máximos responsables de la marca ‘Don Simón’ se han com­pro­­metido a la retirada del anuncio televisivo en el que se sugería abier­ta­men­te que sus jugos ‘recién exprimidos’ tienen más pro­­­piedades nu­tritivas que las na­­ranjas fres­cas.

 

Los representantes agrarios valencianos valoran la “sabia decisión to­ma­da”, por lo que han optado por descartar el llamamiento al ‘boicot’ a la marca que lanzaron hace unas se­­manas, así como la reclamación por publicidad engañosa que se pre­sentó al or­ga­nis­mo ex­trajudicial ‘Autocontrol’.   

 

Las tres organizaciones agrarias valencianas expresan su voluntad de que en el futuro, no se vuelvan a repetir episodios tan desafortunados como el citado. Es más, sus líderes matizan que la relación que debe existir entre los tres productos nunca de­be­ría de ser de competencia,  sino de complementariedad.

 

Los líderes de sendas en­ti­dades –Josep Botella (LA UNIÓ), Cristóbal Aguado (AVA-ASAJA) y Rafael Cervera (UPA-PV)- coinciden en advertir que el zumo de naranja industrial (refrigerado o con­centrado) es un producto que por su proceso de elaboración goza de unas carac­te­rísticas organolépticas y nutritivas dis­tintas al zumo natural y a las naranjas en fresco pero “son todos productos necesarios, tie­nen su hueco de mercado y cumplen sa­tis­fac­to­riamente con unas necesidades de­ter­minadas del con­­sumidor, pero no debieran en­fren­tarse ni compararse porque son artículos complementarios y cuya convivencia enriquece la cul­tura del cítrico en beneficio de todos”. 

 

Por estos motivos, las tres entidades firmantes de este comunicado lamentan el man­tenimiento del se­gun­do ‘spot’ también denunciado en el que ‘Don Simón’ vuel­ve a in­cidir en esta comparación al venir a con­cluir que re­sulta más barato adquirir sus te­ta­bricks re­frigerados que comprar los cítricos di­rec­ta­mente en la frutería. AVA-ASAJA, UPA-PV y LA UNIÓ consideran a este respecto que, atendiendo a la primera rec­ti­fi­ca­ción citada y para responder con la misma actitud conciliadora mostrada ahora por la em­pre­sa, no conviene mantener la con­fron­tación. Eso sí, las tres organizaciones rea­firman su dis­cre­pan­cia sobre el mensaje y la oportunidad del mismo en tan­to ni siquie­ra resulta demasiado ajustado a la rea­li­dad el hablar –como se hace en el referido anuncio- de que un litro de zumo Don Simón se ofrece “por poco más de un euro” cuando en casi todos los su­per­mercados su precio real es de 1,56 euros.

Valora este artículo
(0 votos)

La ministra de Medio Ambiente y Medio Ru­ral, Ele­na Espinosa, ha declarado hoy que según los estudios del Observatorio de Pre­cios no se está apreciando “abusos” en la formación de los precios. Es más, la mi­­nistra ha matizado a este respecto que se están produciendo análisis “simplistas” so­­­bre las diferencias entre precios en origen y en destino. Para el pre­si­den­­­­te de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, estas declaraciones y los informes en los que se ba­san son “una burla al agricultor que es el único eslabón de toda la cadena que no cu­bre ni los costes y que sufre la dictadura de las grandes superficies, que se apro­­­­­ve­­chan de su situación de do­mi­nio para imponer sus precios al resto de agentes”. 

 

En este sentido, AVA-ASAJA rechaza el estudio presentado recientemente al sec­tor sobre la ‘Estructura de la cadena de valor de los cí­tri­­­­cos’ en cuyo análisis se vie­ne a justificar el citado diagnóstico de la ministra. En es­­­te sentido, la or­ga­ni­zación agraria denuncia la “manipulación” que supone haber usa­­­­do en el análisis pre­cios en ori­gen correspondientes a la pasada campaña, en la que la caída drástica de la producción se reflejó en una mejora de las cotizaciones. Pre­­­­cios que, además, han sido ‘hinchados ya que ni de lejos se corresponden con la rea­­­­­lidad de aquel año y mucho menos con la dra­mática situación del presente en la que las diferencias que reconoce el ministerio en la última semana analizada son del 1.914% en naranjas y del 830% en clementinas. 

 

La or­ga­ni­za­ción agraria critica asimismo el doble rasero aplicado al desglo­sar al detalle en el citado estudio to­dos los costes del comercio y el almacén de con­fección (re­­­­colección, transporte, confección, mermas, beneficios…) así como de la central de compras y de la pla­ta­for­ma de distribución (estructura, mermas trans­por­te) e incluso del supermercado (mano de obra, materiales, mermas…) y no hacer lo propio con los precios en ori­gen.

 

 

Para el ministerio las cotizaciones en el campo son sólo el punto de partida y para su cálculo no se consideran ninguno de los elementos que lo conforman (riego, fertilizantes, maquinaria, mano de obra…)   “El ministerio sigue haciendo sus informes de un modo arcáico e interesado po­r­que no hay más ciego que el que no quiere ver…”, denuncia Aguado quien ade­más acu­sa a la Administración central de “negar la evidencia para así actuar como cómplice de las políticas comunitarias que en los últimos años van casi exclusivamente dirigidas a potenciar las importaciones horto­fru­tícolas más baratas y favorecer al oligopolio de las gran distribución europea”.  

 

AVA-ASAJA viene reclamando desde hace años la aprobación de una Ley de Comercio que aclare y vigile cómo se conforman realmente los precios en el campo, qué cues­ta realmente producir para, a partir de esta base, sacar conclusiones sobre cómo se conforma la cadena de valor de toda la cadena alimentaria, no de sólo una parte de ella. “No discutimos los márgenes de la gran distribución, ni del resto de eslabones e in­termediarios pero sí exigimos que el agricultor tenga –como todos los demás- un beneficio y no pèrdidas como las que se han dado durante la primera parte de la campaña citrícola”, concluye el líder de AVA-ASAJA.

Valora este artículo
(0 votos)

El temporal de viento registrado este fin de semana ha causado caídas importantes de cítricos en las comarcas litorales de Valencia, sobre todo de variedades como Navel, Navelina y Lane, que en algunas explotaciones llegan a alcanzar el 100% de la producción, según la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA). El viento huracanado también ha provocado en los campos de cítricos importantes daños por ‘rameado’, defoliación y rotura de arbolado.

Las comarcas más afectadas por el temporal son La Ribera, l’Horta Sud, el Camp de Morvedre y La Safor. En frutales, se registran daños destacados en níspero, concretamente en torno al término de Sagunto. Otros cultivos especialmente castigados por el viento son las hortalizas: verduras orientales, tomate, pimiento y berenjena. Los daños en infraestructuras se centran en vallas, cortavientos, invernaderos y mantas térmicas, que en zonas costeras, incluso han sido arrancadas del suelo. El derribo de este tipo de construcciones hace aún más penosa la economía del agricultor puesto que, en muchos casos, la inversión todavía no se ha amortizado.

 

Además, la mayoría de infraestructuras no tiene cobertura en el actual sistema de seguros agrarios y, prácticamente, es imposible asegurarlos en el sector privado. Si no se reponen daños de protección en los próximos días, la organización agraria estima que mucha producción hortícola puede perderse.  Ante la gravedad de los daños y la urgente reparación de las infraestructuras, el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, solicita a la Conselleria de Agricultura y al Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino que agilicen una línea de medidas de apoyo para los agricultores afectados. 

 

Con carácter general, el seguro trata el viento huracano como un riesgo dentro del paquete de daños excepcionales. En cítricos, los daños de vientos dependen de la línea de seguro contratada. En la línea de explotación, los daños están cubiertos tanto en producción como en plantación. En el seguro multicultivo (el mayoritario), los daños dependen de la opción elegida: las parcelas con opciones exclusivamente de pedrisco sólo tienen cobertura para daños en el arbolado debido a arranques o roturas; los campos con cobertura de helada, sin embargo, tienen cubiertos los daños anteriores y además, los que haya sufrido la fruta, tanto la tirada por el viento como la ‘rameada’ en los árboles. 

 

En la provincia de Valencia, AVA-ASAJA estima que sólo el 40% de la producción asegurada de cítricos tiene cubierto los daños por viento en la fruta. “Pese a contar con uno de los mejores sistemas de seguros agrarios del mundo, año tras año venimos sufriendo siniestros que bien no tienen cobertura o el nivel de aseguramiento está muy por debajo de la producción en campo. Todo esto debe hacer reflexionar a las administraciones, sobre todo, en un año en el que el Ministerio ha decido reducir las subvenciones a la contratación de seguros agrarios”, afirma Aguado.

Valora este artículo
(0 votos)

AVA-ASAJA alerta de que la producción de arroz valenciana corre peligro tanto por las restricciones fitosanitarias ya en vigor co­mo por las que se impondrán en aplicación de la nueva regulación ahora aprobada por el Parlamento Europeo. "Es ne­ce­sa­rio que la Ad­mi­nistración central, la europea y las grandes empresas de filosa­ni­ta­rios “sean flexibles para que la co­se­cha no produzca daños so­bre el eco­sis­tema de La Albufera y del Marjal Pego-Oliva”, advierte el presidente de la or­ga­ni­za­ción agra­­ria, Cristóbal Aguado.

La aplicación de la Directiva 91/414 dejará en breve a los arro­ce­ros sin casi al­ternativas para la lucha contra las malas hierbas y algu­nos pa­tó­ge­nos –co­­­mo el pul­­gón- pero especialmente contra las dos principales pla­gas: el ‘cu­cat’ y la ‘py­­­­ri­cu­la­ria’, que podrían reducir la producción en las zonas afectadas a cero. En el pri­­­mer ca­so, la conselleria ha venido am­pliando la aplicación de técnicas bio­lógicas (no quí­mi­cas) hasta el punto de que el control del insecto se realiza hoy ín­te­gra­men­te con téc­nicas de confusión sexual (feromonas).

 

No obstante, en oca­sio­nes, se ob­ser­­­van focos para los que sería indispensable dejar alguna ma­te­ria para su uso oca­sional. Por ello AVA-ASAJA reclama que se ofrezca una alternati­va, para lo cual será ne­ce­sario que la Administración cola­bo­re con la in­dus­tria fitosanitaria y con el sector en la realización de ensayos y prue­bas. En cuanto a la ‘pyricularia’, de las cuatro materias activas hoy existentes, dos no po­drán usarse en la próxima campaña y la tercera de­sa­pa­re­­cerá en 2011.

 

Al de­jar un único fungicida, la repetición de tratamientos provocaría que a medio plazo se den resistencias. Por este mo­tivo AVA-ASAJA re­clama que, como en otros Estados miem­bro, se reconozca una quinta sus­tan­cia ac­tiva que aho­ra se usa en otros cul­ti­vos. Por otro lado, los tratamientos que se realizan contra este hongo son aéreos, con helicópteros que vue­­lan a muy baja altura para evitar la deriva, dosis muy con­tro­ladas y en dos únicas pa­­sadas anuales (julio y agosto) para tirar pro­duc­to a con­cen­­traciones bajas.

 

La nueva directiva prohíbe las fumigaciones aéreas salvo en circunstancias ex­cepcionales, que AVA-ASAJA cree que se cum­plen en es­te caso. “Los arroceros ya trabajan con muchas limitaciones por cultivar en el seno de un parque natural y sólo falta que, además, se queden sin materias activas contra plagas y enfermedades y se limite aún más el uso de las que queden”, advierte Aguado, quien concluye que de ser así “se daría el efecto contrario al pretendido porque el eco­sistema depende del man­teni­miento de los arrozales”.   

 

En última instancia AVA-ASAJA muestra su preocupación por el escaso mar­gen de reacción que tendría el sector si se introdujera un nuevo pa­tó­­geno, como el que ya se ha detectado en algunos arrozales españoles con los ‘quironómidos’ (gusanos rojos y blancos) frente a los que de momento no hay solución.

Página 63 de 87

Volver