Los precios que se están ofreciendo a los agricultores de la huerta valenciana por sus cosechas de cebolla y patata han experimentado tal hundimiento generalizado que no sirven ni siquiera para cubrir los gastos de recogida o transporte. Así las cosas, algunos productores ya han tomado la desesperada decisión de rotovatar sus campos, es decir, de destruir las producciones con sus propios tractores, para no perder todavía más dinero en una campaña de auténtica ruina.

El 65% de los expedientes presentados por jóvenes en la Comunitat Valenciana para su incorporación a la actividad agraria han sido rechazados por la Conselleria de Agricultura debido a la falta de presupuesto suficiente para atender todas las solicitudes. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) lamenta profundamente que una holgada mayoría de los jóvenes valencianos con vocación agraria hayan visto truncados sus propósitos por carencias presupuestarias y recuerda a la Generalitat que las líneas de ayuda destinadas a favorecer el relevo generacional resultan absolutamente fundamentales en el contexto de una población agraria muy envejecida y le reclaman por ello que le otorgue de cara al futuro un tratamiento preferente. 

La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) reclama al Ministerio de Industria que introduzca un cambio legislativo que permitiría a los agricultores pagar la energía eléctrica que usan para el riego de sus explotaciones de manera mucho más ajustada a la realidad de su consumo efectivo, puesto que el actual sistema tarifario que aplican las compañías eléctricas no responde al gasto real de electricidad y genera un sobrecoste anual de, al menos, 9,2 millones de euros al regadío valenciano, de acuerdo con las conclusiones de un estudio elaborado por los servicios técnicos de esta organización agraria.

Valencia, 12 de mayo de 2017. Los principales representantes del sector agrario valenciano -la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), LA UNIÓ de Llauradors y la Federació de Cooperatives Agro-alimentàries de la Comunitat- han decidido unir sus fuerzas para exigir al Ministerio de Hacienda que rectifique la reciente Orden que establece la mejora fiscal para las tributaciones de carácter agrario correspondientes a 2016 e incluya en un nuevo texto legislativo a los alrededor de noventa pueblos que, en uno u otro cultivo, han sido excluidos de la rebaja de módulos de forma arbitraria e injusta.

Valencia, 5 de mayo de 2017. Los agricultores valencianos dedicados al cultivo de la cebolla en comarcas como L´Horta o Camp de Túria afrontan estos días una dura crisis de precios que está convirtiendo la actual campaña en una verdadera ruina para sus economías. La situación ha llegado a tal extremo que muchos productores de esta hortaliza se están planteando la posibilidad de rotovatar sus explotaciones, es decir, de destruir la cosecha, porque mediante este método tan drástico las pérdidas serían menores que si tratasen de comercializar sus producciones, puesto que al menos se ahorrarían así los gastos de recogida o transporte. Y es que, los precios que se están pagando en el mercado no cubren en modo alguno los costes de producción.

Valencia, 4 de mayo de 2017. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) exige la inmediata dimisión del ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, por la descomunal chapuza que ha perpetrado en la rebaja fiscal aplicada al campo valenciano, una mejora tributaria que de manera incomprensible deja fuera a importantes términos municipales e incluso a comarcas prácticamente enteras cuyos cultivos se vieron gravemente afectados durante 2016 por adversidades climáticas tan devastadoras como la sequía, la gota fría o diversos episodios de heladas, pedrisco y viento.

La organización agraria confía en que el Ministerio de Hacienda tenga en cuenta las demandas del sector tras un año marcado por las adversidades climáticas

Valencia, 26 de abril de 2017. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) aconseja a los agricultores que no cumplimenten la declaración de la renta (IRPF) correspondiente al ejercicio del año pasado hasta que el Gobierno publique el Real Decreto en el que tradicionalmente se recogen una serie de rebajas fiscales en el sistema de módulos, que es el procedimiento tributario habitual en el sector agropecuario, y cuya aparición en el Boletín Oficial del Estado (BOE) puede ser inminente.

De este modo, los agricultores y ganaderos que retrasen su obligatoria comunicación anual al Ministerio de Hacienda hasta averiguar el alcance de la mejora fiscal podrán llevar a cabo todo el trámite documental sabiendo de antemano si su cultivo y la zona donde lo realizan han sido incluidos entre los beneficiaros de la medida, además de conocer previamente y con exactitud cuál es la magnitud de la disminución que se aplique al módulo correspondiente. Retrasar la presentación de la declaración de la renta hasta que se publique el ya aludido Real Decreto y se conozcan todos los pormenores sobre un asunto tan relevante evitará a los agricultores y ganaderos que puedan beneficiarse de esas posibles rebajas en la tributación verse en la necesidad de tener que efectuar declaraciones complementarias que aumentaran el volumen de sus gestiones burocráticas.

AVA-ASAJA viene desarrollando desde muchos meses una intensa campaña, tanto frente a los ayuntamientos valencianos a los que ha solicitado que aprueben mociones de apoyo a la rebaja de módulos agrarios, como ante las administraciones central y autonómica, reclamando a sus responsables que muestren la sensibilidad necesaria para empujar en la misma dirección y propiciar así una mejora tributaria en el ámbito agropecuario que se antoja absolutamente imprescindible habida cuenta de los graves problemas que afectan al citado colectivo como consecuencia directa de los reiterados efectos adversos motivados por factores climáticos, que son los que Hacienda tiene en cuenta a la hora de establecer la mejora fiscal.

Efectivamente, y tal como ha denunciado esta organización agraria, el campo y la ganadería valenciana acumularon durante 2016 pérdidas millonarias por valor de unos 600 millones a causa de la persistencia de la sequía, que se prolonga ya durante cuatro años, así como debido a otros accidentes climáticos, fundamentalmente heladas, pedrisco y gota fría, que han provocado verdaderos estragos en el sector agropecuario.

“Ante este panorama –comenta el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado– y tras las múltiples gestiones que hemos realizado confiamos que el Gobierno se muestre receptivo a las necesidades del sector y aplique una rebaja de módulos en consonancia a esta realidad agropecuaria tan ingrata, tal como le solicité a la ministra de Agricultura, Isabel García Tejerina, durante la celebración del 40 aniversario de nuestra entidad. En este sentido esperamos, y así nos gustaría creerlo, que el ministerio de Hacienda no incurra de nuevo en los lamentables errores de otros años y que dejaron fuera de la rebaja tributaria a pueblos y cultivos de una manera absolutamente injusta y arbitraria”.

 

 

 

La organización agraria lamenta que la conselleria intente proyectar una visión optimista que no se corresponde en absoluto con la dura realidad del sector

 

Valencia, 21 de abril de 2017. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) cuestiona la manera de presentar y analizar los datos relativos a la evolución de la renta agraria por parte de la conselleria de Agricultura en su reciente informe sobre esta cuestión porque esa lectura de las cifras no refleja en modo alguno la dura crisis que arrastra el sector agrario valenciano.

Según el comunicado emitido por el departamento de la Generalitat que dirige Elena Cebrián el valor de la renta agraria valenciana en 2016 se mantuvo en torno a 1.900 millones de euros, por encima de la media de los últimos 10 años, y acto seguido destaca que la referida variable creció un 2,82% en términos constantes y un 3,56% en términos corrientes por Unidad de Trabajo Anual (UTA). Tales números dan pie a la conselleria, en ese mismo texto, a valorarlas, literalmente, “como un momento de inflexión por cuanto se está produciendo una reordenación de la producción hacia cultivos emergentes y apertura a nuevos mercados tras un periodo de crisis económica”.

AVA-ASAJA entiende que, por desgracia, las optimistas afirmaciones que lanza la conselleria de Agricultura no se corresponden en absoluto con la desoladora realidad que vive el campo valenciano y que a la hora de manejar ciertos datos no ha tenido en cuenta otras magnitudes de gran relevancia y que incluso ha pasado por alto otras cifras mucho menos halagüeñas contenidas en el propio informe.

Así, el departamento agrario de la Generalitat no toma en consideración factores tan decisivos como que la superficie de tierras de cultivo abandonadas en la Comunitat Valenciana se haya disparado hasta las 162.000 hectáreas o que a la hora de efectuar los cálculos sólo incluya a los agricultores afiliados a la Seguridad Social agraria pero no al conjunto de los perceptores de ingresos agrarios, es decir, a los denominados agricultores a tiempo parcial, que son la inmensa mayoría y que tienen que afrontar otro tipo de costes.

Asimismo, la conselleria tampoco alude al envejecimiento de la población agraria, con una media de edad de 62 años abrumadoramente mayoritaria, y no menciona en su comunicado otros datos que se extraen de su mismo informe y que resultan bastante menos favorables, tales como que la renta agraria por UTA ha descendido 20 puntos desde 2003 o que durante el pasado año la renta en los principales cultivos valencianos, esto es, frutales y hortalizas sufrió una caída del 2% y del 1,5% respectivamente.

Por tanto, el presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, sostiene que el mensaje implícito que intenta transmitir la conselleria “mediante el uso de ciertas cifras y la interpretación de las mismas puede inducir al conformismo y llevar a pensar a los actuales dirigentes políticos y al conjunto de la sociedad que la situación del campo es buena, cuando en realidad los agricultores y ganaderos atravesamos una crisis de gran magnitud”.

El máximo dirigente de esta organización agraria señala también que “la actitud de la conselleria con este informe “resulta preocupante en la medida en que proyecta una imagen que no guarda relación con la coyuntura francamente adversa que afronta el sector y lo hace, además, cuando ya se cumplen dos años de legislatura y seguimos esperando que se materialice en términos presupuestarios la anunciada ley de estructuras agrarias, así como otras medidas que tendrían que servir para reactivar la actividad agropecuaria”.

Además, concluye Cristóbal Aguado, “si el departamento agrario de la Generalitat considera destacable y motivo de satisfacción que la renta agraria se mantenga por encima de la media de los últimos diez años, que han sido verdaderamente calamitosos, es como para ponerse a temblar. Si el sector estuviese funcionando de manera positiva se producirían incorporaciones de jóvenes, los agricultores apostarían por hacer inversiones y no se abandonarían tierras, pero lamentablemente nada de todo eso está sucediendo porque el actual panorama agrario valenciano es desolador”.

 

Valencia, 25 de abril de 2017. Las intensas heladas registradas durante las noches del jueves y viernes ocasionaron unos efectos de dimensiones catastróficas en la agricultura y la ganadería de la comarca de Los Serranos. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) afirma, tras realizar una primera evaluación de los daños, que las gélidas temperaturas han arrasado campos enteros de uva para vinificación, almendra, frutas de hueso (cereza, ciruela, nogales, etc.) y hortalizas en una superficie superior a 4.000 hectáreas, poniendo en peligro en muchos casos toda la cosecha de la próxima campaña. Así, el valor económico de las pérdidas sufridas por los productores asciende, según estimaciones de la organización agraria, a unos 4 millones de euros. Los términos de Aras de los Olmos, Alpuente, La Yesa y Titaguas se encuentran entre los más afectados.

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