AVA-ASAJA denuncia un 2021 “muy duro” con 640 millones de pérdidas del sector agropecuario valenciano

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, ha calificado como “muy duro” el año agrario 2021 por la escalada histórica de los costes de producción y, a diferencia de otros eslabones de la cadena agroalimentaria y de otros sectores económicos, por la incapacidad real de los agricultores y ganaderos para repercutir ese incremento de costes en los precios que perciben. Por ello, Aguado ha exigido a las distintas administraciones medidas de choque en auxilio del campo.

Las pérdidas totales del sector agropecuario valenciano ascendieron en 2021 a 640 millones de euros. De ellos 230 millones corresponden a los problemas de mercado en la mayoría de las producciones. “Cuando una arroba de naranjas vale lo mismo que un café, cuando un litro de leche es más barato que un litro de agua, se entiende por qué los fondos de inversión están entrando en el sector como los aliados oportunos de las grandes cadenas de distribución y, sin corazón, están haciendo el agosto comprando al productor a precios de miseria y vendiendo al consumidor más caro”, ha subrayado Aguado.

El otro gran cultivo de la Comunitat, la uva para vino, sigue sin volver a los niveles prepandemia. Otros productos con graves pérdidas de rentabilidad fueron el caqui, frutales de hueso, cebollas y patatas. Las cabañas ganaderas más perjudicadas fueron las que dependen en mayor medida del precio de los piensos, que se han encarecido un 25%: porcino, vacuno y avícola. Por el contrario, han tenido un buen comportamiento la algarroba, aguacate, kiwi, chufa, cereales, agricultura ecológica y flores y plantas.

El campo se ve muy castigado por el incremento de los costes de producción, cuyos sobrecostes en 2021 ascendieron a 500 millones. Los insumos más encarecidos son la energía eléctrica (+270%), el gasóleo (+73%) y los abonos (+48%). Las inversiones en explotaciones agropecuarias se elevan también por el alza de los materiales y se dilatan los plazos de entrega.

En cuanto a la sanidad vegetal, como los productos fitosanitarios disponibles son menos eficaces, los agricultores asumen sobrecostes para efectuar las aplicaciones. Aun así, el Cotonet de Sudáfrica en cítricos, los cotonets, las moscas blancas y la mancha foliar en el caqui, el mildiu en la vid o la avispilla en el almendro, entre otras plagas y enfermedades, han ocasionado pérdidas récord superiores a los 250 millones en la agricultura valenciana.

Las adversidades climáticas ocasionaron en 2021 unas pérdidas superiores a los 100 millones, destacando la devastadora granizada de abril en La Plana Baixa y la DANA en Benicarló. La superpoblación de fauna salvaje disparó sus daños un 15% hasta situarlos en niveles récord de 35 millones. Los robos, por su parte, provocaron 25 millones de euros en pérdidas.

“Una ley muerta”

Aguado ha criticado duramente el nulo alcance de las legislaciones puestas en marcha: “Vista la crisis de la naranja o el caqui, podemos decir que la reforma de la Ley de la Cadena Alimentaria nace prácticamente muerta; la Ley de Estructuras Agrarias de la Generalitat no tiene proyectos ejecutados; y la Ley de la Huerta de Valencia es un auténtico fracaso de resultados para los agricultores”.

Respecto a la política exterior de comercio agrario, el presidente de AVA-ASAJA ha sentenciado que “esta no es la Unión Europea que queremos. Estamos pagando los platos rotos del veto ruso, ahora del veto bielorruso, hemos perdido el mercado citrícola de Estados Unidos, Europa no nos abre nuevos mercados y favorece a países terceros para que nos sustituyan. Con este puritanismo, Bruselas parece la casa de la beneficencia, mientras las otras potencias defienden sus fronteras. O cambia su política agraria, o la decadencia de Europa será cada vez más visible”.

Aguado ha vuelto a pedir el cese del director de ENESA, órgano autónomo del Ministerio de Agricultura, por “traicionar a los agricultores” al apoyar los planes de Agroseguro de retroceder 20 años en las coberturas del seguro de cítricos: “Esto no es un gobierno progresista, es un gobierno retrógrado”, ha afirmado. Tampoco ha valorado positivamente la reforma de la PAC ya que “solo salva la agricultura continental, como es habitual, y no protege a la agricultura mediterránea”.

El dirigente agrario ha pedido a la Generalitat Valenciana que “nuestra citricultura, como líder en comercialización en fresco, sea ejemplo y en tres años no venda ni una mandarina con ‘pinyol’. A través de un plan oficial, las variedades que dan semillas han de cubrirse con mallas o arrancarse para poner otra variedad. En Estados Unidos ya no pueden encontrarse semillas en los cítricos. Y esa debe ser nuestra exigencia aquí, en Marruecos y en todos los países que quieran enviar cítricos a Europa”.

Aguado también ha apostado por la unión del sector agrario y por seguir haciendo lobby en Bruselas: “Estoy convencido de que en verano podemos conseguir la obligatoriedad del tratamiento en frío para los cítricos sudafricanos. Vamos a continuar reuniéndonos con quien haga falta para revisar el acuerdo comercial con Sudáfrica”.

AVA-ASAJA y el resto de las organizaciones agrarias de la Comunitat Valenciana han retomado, desde la unidad de acción, las movilizaciones que se aparcaron por la irrupción de la pandemia. Aguado ha avanzado que “estamos estudiando la convocatoria de varios actos de protesta en la Comunitat hasta el 20 de marzo, cuando todo el mundo rural (organizaciones agrarias, cooperativas y entidades culturales) culminará la campaña SOS Rural con una gran manifestación en Madrid.

 

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