AVA-ASAJA alerta del riesgo de despoblamiento en la zona atacada por Xylella si no se toman medidas eficaces

Valencia, 22 de noviembre de 2017. La Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) afirma que la situación en las tres comarcas en cuyas plantaciones de almendro de algunos términos municipales se ha detectado la presencia de la devastadora bacteria de Xylella fastidiosa es cada vez más angustiosa. La destrucción de los árboles afectados en el radio de contención junto al resto de limitaciones establecidas en el protocolo de actuación elaborado por Bruselas suponen un duro golpe para una zona que tienen en la agricultura el principal motor de su economía.

Ante la más que justificada preocupación de los habitantes de los 54 términos municipales íntegramente afectados por la Xylella, así como de los 21 que hasta ahora lo están parcialmente, AVA-ASAJA considera prioritaria la puesta en marcha de un programa de acciones eficaces encaminadas a frenar el avance de la bacteria y, sobre todo, a minimizar las consecuencias que está teniendo sobre sus economías, puesto que si no se actúa con rapidez y contundencia las zonas atacadas corren el riesgo cierto de verse abocadas a un proceso de despoblamiento ante la imposibilidad de mantener su fuente de recursos.

En este sentido, AVA-ASAJA respalda las actuaciones que la conselleria de Agricultura ha llevado a cabo hasta el momento y considera positivo el anuncio efectuado hoy por el departamento agrario del Consell de lanzar un plan de reestructuración en el área afectada. Por su parte, esta organización agraria ha remitido hoy a la conselleria una lista de propuestas para completar esas acciones. Entre las mismas destaca la necesidad de dar prioridad a las solicitudes de cualquier tipo de ayudas que demanden los agricultores de las comarcas afectadas, así como, si fuera necesario, crear nuevas líneas de ayuda en el PDR de la Comunitat Valenciana encaminadas a sostener el tejido rural de esas zonas. Asimismo, AVA-ASAJA reclama el pago inmediato de la compensaciones a los agricultores que se han visto obligados a arrancar sus almendros.

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