AVA-ASAJA reclama al Gobierno una destilación de crisis para reducir excedentes y estudia movilizaciones

AVA-ASAJA reclama al Gobierno que dedique una partida del ‘so­bre nacional’ de la OCM del Vino pa­ra financiar una destilación de crisis. La medida ser­viría para aligerar los ex­cedentes acu­­mulados por la caída en el consumo de vino que se está sufriendo esta cam­paña y por la propia incertidumbre provocada en los mercados por el retraso de más de cinco me­­ses en la apro­bación del decreto regulador de la OCM, que el Gobierno se decidió por fin a apro­bar el pasado día 30.

 

“Las compras en el campo son escasas y cuando exis­­ten se hacen a un precio que no cubre ni los costes de producción por lo que si no me­dia una intervención contundente la desaparición de viñedos se acelerará aún más”, se­ñala el presidente de esta organización, Cristóbal Aguado, quien además advierte que la situación es tan “crítica que estamos estudiando la posibilidad de movilizaciones”. 

 

AVA-ASAJA estima que menos de un 30% de la cosecha vinícola de la provincia de Valencia se ha comercializado ya, cuando a estas mismas fechas del año pa­sa­do el porcentaje se elevaba a más del 70%. Los precios, además, siguen en caída li­bre y se calcula que éstos se sitúan ya un 25% por debajo de los costes de producción. En este sentido, la organización agraria recuerda lo sintomático que resultó –de cara a clarificar la situación del sector- el ‘éxito’ en la tramitación de solicitudes para el arran­­­que de viñedos, en el que casi uno de cada diez viticultores valencianos (2.817, concretamente) solicitaron primas para abandonar la actividad.

 

Finalmente se han que­dado fuera más de la mitad y sólo se ha permitido una salida digna de la actividad a 1.190 viticultores que podrán eliminar de forma incentivada 2.600 hectáreas de vides, la segunda ma­yor cifra del país. Pero a estas alturas aún no se conoce la identidad de la mayor parte de los be­neficia­rios con lo que multitud de productores dudan ahora si de­ben o no asumir el gasto para la poda o el ‘abonado de fondo’ que por estas fechas ya se debía de haber realizado. 

 

Los viticultores valencianos serán también de los más perjudicados por el desvío de fondos que el Gobierno ha decidido aplicar en beneficio de las ayudas para des­ti­la­ción de uso de boca. “Para lograr elevar la ayuda de los 450 euros/ha que primero se anunciaron a los 700 que finalmente se prometieron, se ha optado por restringir al má­xi­mo los programas de reconversión y reestructuración de viñedos hasta el punto de que este año será imposible poder beneficiarse de esta línea”, señala Aguado. 

 

El Gobierno dispone hasta finales de este mes para distribuir los casi 214 mi­llones de euros del paquete de medidas de apoyo al sector vinícola y, dado el retraso en la publicación del decreto regulador es evidente que habrá un sobrante que podría des­tinarse para una destilación de crisis. “La medida es urgente por­que el problema es muy grave ahora pero aún lo será mayor en unos meses porque las lluvias hacen presagiar una gran cosecha y los excedentes de esta campaña se jun­ta­rán con los de la próxima”, ad­vierte el presidente de AVA-ASAJA. 

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