AVA-ASAJA denuncia que granjas de la Comunitat sufren una alta mortandad por la vacunación de la ‘lengua azul’

AVA-ASAJA advierte que, coincidiendo con la campaña de vacunación masiva contra la ‘lengua azul’, varias explotaciones de ovino de la Comunitat Valenciana están sufriendo una elevada mortandad en los animales. Según la organización agraria, a falta de informes que acrediten lo contrario, los problemas sanitarios seguramente están relacionados con la campaña nacional emprendida para erradicar los serotipos 1 y 8 de esta enfermedad. 

 

El Ministerio de Medio Ambiente, Medio Rural y Marino (MARM) reconoce que se han detectado casos de explotaciones, principalmente de ovino, aunque también de bo­vino y vacuno, en los que se han registrado mortalidades elevadas de animales y que podrían estar vinculadas a la vacunación.

 

En las últimas semanas se han dado 25 gran­jas en Gerona con este tipo de problemas, Barcelona (6) y Aragón (17). En otras pro­vin­cias como Salamanca se han constatado reacciones adversas, e incluso la di­pu­tación sal­mantina estudia reclamar que se suspenda la vacunación. Pues bien, ganaderos asociados de AVA-ASAJA han confirmado que las mismas reacciones se están repitiendo en varias granjas de ovino de la Comunitat Valenciana.

 

Los sín­tomas que presentan los animales afectados al poco de ser vacunados con la segunda dosis en estas granjas son siempre los mismos: pérdida de apetito, encefalitis, pro­blemas renales, pérdida de lana y de masa muscular, delgadez (caquexia), dis­minución de la producción láctea, abortos, fallos reproductivos y mortandad. AVA-ASAJA ya ha informado de todos estos ca­sos a las administraciones, aportando material fo­tográfico y remitiendo muestras para su análisis. 

 

El presidente de AVA-ASAJA, Cristóbal Aguado, reclama a la Administración competente emprenda “una investigación rigurosa para determinar las causas de los gra­vísimos problemas sanitarios que se están detectando en nuestras granjas”.  Asimismo, AVA-ASAJA solicita que se revise la obligatoriedad de implantar el bolo ruminal en ovejas, al igual que se ha hecho con las cabras, debido a la mortalidad y al sufrimiento que ocasiona a los animales la aplicación de este sistema de identificación electrónica. 

 

En todo caso, si los síntomas tuvieran una relación directa con la vacunación contra la ‘lengua azul’, Aguado exige el oportuno apoyo de las administraciones para los ganaderos afectados, que se traduzcan en justas indemnizaciones, y que se depuren responsabilidades. “Son graves las pérdidas económicas que supone esta mortandad para los ganaderos, y más en la época de solicitud de ayudas en la que estamos, puesto que no van a poder solicitar subvención por todos aquellos animales que han muerto, lo que se añade a la dramática crisis de rentabilidad actual”, concluye Aguado.

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