AVA-ASAJA valora que el Plan de Huerta recoja antes un programa para asegurar la renta al agricultor

Casi un centenar de productores de chufa par­­­ti­ci­paron ayer en la jornada organizada por AVA-ASAJA en Alboraia en relación a la si­­t­ua­ción de este cultivo. En el transcurso de la misma la directora ge­­ne­ral de Pai­saje, Aran­cha Muñoz, explicó el contenido del Plan de Acción Territorial de Pro­tec­ción de la Huerta de Valencia (PATHV) y aclaró la fi­lo­sofía del programa agrícola. “Si en un primer momento fui­­mos críticos con este plan, aho­ra valoramos que, por primera vez en un proyecto de esta índole, se esté con­si­de­rando al agri­cultor co­mo protagonista.

 

 

Sólo cuidando a quien trabaja la tierra y ase­gurando la rentabilidad de su actividad se podrá pre­ser­var un paisaje que sa­be­mos es único en Europa”, desta­có el líder de esta organización, Cristóbal Aguado. La Generalitat viene manteniendo desde hace meses contactos con las organi­za­ciones agrarias para coordinar los planteamientos del programa agrí­­cola in­tegrado den­tro del PATHV. Muñoz explicó que con este plan, cu­­­yo ob­jetivo pri­mero es asegurar la ren­tabilidad a los horticultores, se cons­tituiría un consorcio, un ente gestor con­formado por la Administración –en su caso, la Gene­ra­li­tat y los mu­ni­ci­pios afectados- así como los representantes de los agricultores.

 

Este nuevo órgano se encargaría de cap­tar fi­nan­ciación -con partidas autonómicas, es­ta­tales y/o europeas- para crear un ‘fondo de  com­pensación’ para los agricultores por los servicios am­bien­ta­les prestados. “Los usos no agrícolas como la restauración o el agro­tu­rismo que se pue­dan permitir y que fo­men­ta­rá el PATHV serán voluntarios y deberán estar subor­di­nados a asegurar la rentabilidad al hor­ticultor” ad­virtió Aguado en la jornada. La representante de la Conselleria de Medio Am­bien­te, Agua y Urbanismo puso como ejemplos análogos la experiencia que se está abordando en el ‘Parc Agrari del Baix Llobregat’ donde la Diputación de Barcelona, los ayuntamientos e incluso un con­ve­nio con las cajas financian líneas de mejora en la comercialización de sus pro­duc­tos agrí­­colas.

 

Más ambicioso si cabe resultaría ‘el Parco Agrícola Sud Mi­la­no’, uno de los más más grandes de Europa con 61 muni­cipios y don­de un ente gestor con fondos de Lombardia, del Estado y de la UE mantiene una zona agrí­co­la de gran di­ver­sidad. Sin perder la perspectiva de los problemas que afectan a la huerta, el catedrático de la UPV, José García Jiménez, abordó los avances en la lucha contra un hongo que en su momento puso en ‘jaque’ la producción de chufas. García Jiménez alu­dió a los es­tu­dios realizados sobre este patógeno, que aún está por clasificar pero que se sabe que provoca una fuerte defoliación en el cultivo y una importante mer­­ma en la producción.

 

El ca­tedrático explicó que son las simientes de la chu­fa las que portan este hongo y cómo las últimas investigaciones han demostrado que aplicando sis­temas de termoterapia se reduce su afección. La acción com­bi­na­da con algunos fungicidas ha permitido en las úl­timas fechas controlar de­fi­nitiva­men­te la enfermedad pero, según destacó el catedrático, la aplicación de la nueva regulación europea de fitosanitarios pod­ría dejar sin al­ter­nativas de lucha contra las plagas a este cultivo considerado ‘menor’.  

 

Por su parte, la directora general de Comercialización Agraria, Marta Valsangia­co­mo, ilustró sobre la enorme potencialidad de la horchata pa­ra la promoción en los mercados. “Si el consorcio que emane del PATH sabe atender a las particularidades de la huerta será un instrumento útil y hay cultivos, como la chufa, que están demostrando que pueden ser rentables y servir para mantener la huerta”, concluyó Aguado.

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