AVA-ASAJA denuncia que la subida de hasta el 234% de fitosanitarios y abonos agrava la crisis citrícola

 Los precios de la campaña citrícola si­guen la tendencia inversa a la de los costes agrícolas. Así, la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA) denuncia que el incremento de los precios de estos imputs desde diciembre de 2007 llega hasta un 234%, lo que agrava la crisis de los citricultores que están obteniendo en su mayoría precios a pérdidas. Un informe de los servicios técnicos de AVA-ASAJA revela que todos los abo­nos químicos de uso común se han disparado por encima de los dos o incluso tres dí­gitos.

 

Así, el ácido fosfó­rico ha pasado en el último año de 0,32 a 1,07 €/kg (234%), el fosfato monoamónico de 18,3 a 48,7 €/25 kg (166%), el nitrato potásico de 12,5 a 29,2 €/25 kg (133%) y el sulfato potásico cristalino de 11,5 a 24,3 €/25 kg (119%), entre otros. Junto a ello, no hay fitosanitario básico que no haya subido sus precios en el último año.

 

Como refleja el gráfico, el acaricida contra la ‘araña roja’ se ha disparado un 15,91%, contra el ‘piojo rojo de California, un 21,6%, contra la mosca de la fruta, un 11,95%; los tres herbicidas más comprados lo han hecho un 102.1%, un 61,6% y un 17,6%... El único coste que ha disminuido desde el comienzo de la campaña citrícola ha sido el gasóleo.

 

Sin embargo, los productores iniciaron la campaña con un precio disparado de 1,07 euros/litro y con este coste realizaron el grueso de labores agrícolas. Desde entonces, el litro de carburante ha bajado un 40% pero lo ha hecho a un ritmo muy inferior al precio del petróleo de referencia (barril de Brendt), que ha caído en ese mismo periodo un 70%. “El brutal desequilibrio que se genera entre costes y precios en origen está llevando los citricultores a la ruina”, denuncia Cristóbal Aguado, presidente de AVA-ASAJA. “Desde hace años que reivindicamos que el Observatorio de Precios no debe ser un mero ente para acumular estadísticas sino que debería servir para detectar abusos en la cadena y actuar en defensa del eslabón más débil, el agricultor”, sub­raya Aguado, quien también reivindica una Ley de Comercio para “dar solución na­cional a un problema que es igualmente nacional pero sólo de los citricultores, no del resto de la cadena agroalimentaria”. 

 

Según este órgano, de hecho, los precios en el campo de la naranja Navelina se han hun­di­do en sólo tres semanas (del 17 de noviembre al 7 de diciembre) un 39,27% hasta si­tuarse 0,089 euros/kg, cuando los costes producción se sitúan en 0,18 euros/kg. Por su parte, desde que comenzó la campaña, las cotizaciones en origen de las clementinas han caído casi un 60% (de 0,30 euros/kg a 0,13 en la primera se­ma­na de este mes), cuando el coste de producción se sitúa en 0,22 euros/kg.

 

En los comentarios que elabora el propio Mi­nisterio de Medio Ambiente y Me­dio Rural se atribuye esta situación a la “abundante ofer­ta de bajos calibres” lo que refrenda que, como viene denunciando AVA-ASAJA, no se está cumpliendo el acuerdo de ta­maños mínimos que pactó In­tercitrus a prin­cipios de octubre. “Hasta los datos del propio Gobierno, con ser mucho menos dra­máticos de la propia rea­li­dad, confirman la gravedad de la crisis. La Administración, pese a conocer los he­chos, sigue negándose a actuar por lo que tenemos más motivos que nunca para mo­vilizarnos y acudir al paro general que se realizará antes de finalizar el año”, advierte Aguado.

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