AVA-ASAJA estima que al menos un 30% de los citricultores se quedarán sin cobrar el pago único

AVA-ASAJA estima que al menos un 30% de los citricultores valencianos que entre febrero y marzo solicitaron el pago úni­co de la nue­va OCM de Frutas y Hortalizas podrían que­­darse sin percibir la pri­ma. El pro­ble­ma se concentra entre los ‘citri­cul­tores li­bres’ -los no asociados a una or­ga­ni­za­ción de pro­­­­­­­­­ductores (OP)- que para ac­ceder a tales ayudas deben acor­dar con los ‘re­­­cep­to­res au­to­­ri­za­dos’ (que son casi todos los operadores comerciales) que les in­clu­yan en el listado de productores que posteriormente figurará cuando firmen su con­tra­to de entrega con la industria de zumos.

Dicho de otra manera, todos los citri­cultores que tramitaron satisfactoria­mente sus so­licitudes activaron sus derechos a la ayuda y a partir de la temporada 2010/2011 no ne­ce­si­ta­rán re­mitir ninguna cantidad a la industria, por lo que si vuelven a solicitarlo en tiem­po y forma po­drán co­brar la sub­ven­ción europea de forma directa.  

“La indefinición de algunos de es­tos comercios y la dis­cri­mi­nación que se da con las naranjas y clementinas de se­­gunda temporada en las fechas de contratación provocará que miles de ci­tri­cul­tores que han tramitado con éxito estas ayudas se queden sin ellas”, denuncia el pre­si­den­te de la or­ga­ni­zación agraria, Cris­tó­bal Aguado.  AVA-ASAJA denuncia además que esta situación se reproducirá en la próxi­ma cam­­­­­­­paña, es de­cir, se re­­petirá durante las dos temporadas que el Gobierno es­pa­ñol estableció como pe­riodo transitorio para la nueva OCM.

 

Durante éstos dos años, los pro­ductores libres están obligados –si quieren percibir la ayuda- a destinar al sec­tor trans­for­ma­dor (la industria de zumos) un mí­nimo de 2.300 kg por hec­tárea cultivada, en el caso de las naranjas o limones o de 1.300 kg/ha, en el caso de un campo de clementinas.

 

Tales cantidades son las que después deben aparecer asignadas al productor beneficiario en el mencionado contrato entre ‘receptor autorizado’ e industria. “Ya advertimos en su momento que la nefasta negociación de la OCM nos iba a traer problemas”, advierte Aguado, quien recuerda que ASAJA se opuso a vincular los pagos.

 

“El problema no es la cantidad que se tiene que des­viar para hacer zumo, que es viable porque seguro que se puede sacar del destrío de la cosecha, sino el he­­cho de que ésta se tenga que acordar muy probablemente con el mismo comercio (re­­­cep­tor auto­ri­za­do) con el que se negocia por los cítricos” explica Ag­uado. El Real Decreto para la aplicación de la OCM en nuestro país establece, por otra parte, que los contratos entre el comercio au­torizado y la empresa industria­li­zadora se tendrán que presentar a la Adminis­tra­ción antes del 1 de diciembre y que el operador, a su vez, tendrá que hacer la en­tre­ga efectiva del género antes del 31 de marzo. Fechas que, lógicamente, dejan fuera a buena parte de la producción de la segunda fase de la temporada en la que se pro­­du­cen las clementinas y naranjas más tardías.

 

“El citricultor sólo tiene relación con el comercio y le puede pedir que le incluya en el listado para percibir el pago único cuando va a venderle su producción. Si tales operaciones se producen, por ejem­plo en marzo o mayo, tendrán problemas para percibir las ayudas de este año”, explica el pre­si­dente de AVA-ASAJA.  Conviene recordar que si por la circunstancia que fuera, el citricultor ‘libre’ no percibiera las ayudas que le correspondían para esta temporada o la pró­xi­ma, ello no implicaría renunciar a los derechos adquiridos al haberlas so­licitado.

 

 

 

 

 

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