AVA-ASAJA valora las lluvias porque servirán para aumentar el calibre y mejorar la calidad de los cítricos

Las intensas lluvias caídas durante las úl­­­­ti­mas horas han provocado, en general, mayores beneficios que perjuicios a la agri­­­­­­­cul­tura va­len­cia­na. AVA-ASAJA destaca que el agua caída anoche servirá para con­­­­so­lidar el au­men­to de calibres que ya propiciaron las precipitaciones de hace dos se­­manas, tanto en cítricos como en algunos cultivos de secano como almendra y oli­va, para recar­gar los acuíferos y para limpiar los árboles.

 

 

“Salvo en las man­da­ri­nas ex­tratempranas, el resto de variedades aumentarán consi­derablemente su ta­ma­ño, con lo que tendremos una cosecha mayor que la marcada por el aforo y al mis­mo tiem­po aumentará el tonelaje de fruta apta para ser comercializada en Europa y en ésos otros mercados emergentes, como Rusia, que este año debemos conso­li­dar por­que tenemos género con el que poder abastecerlos de la mejor manera”, advierte el presidente de esta organización agraria, Cristóbal Aguado. 

 

Por el contrario, las lluvias han vuelto a interrumpir la vendimia en la zona de Utiel-Requena, donde aún quedaba por recoger entre el 15 y el 20% de la cosecha. En la zona también vinícola de la Vall d’Albaida, más concretamente en términos co­mo Ontinyent, Fontanars o Quatretonda, los daños causados a la uva por la viru­lencia del temporal sí son destacables pero para medir su alcance, como en el an­te­rior caso, se requerirá de más días y de comprobar cómo evoluciona la gota fría que aún hoy amenaza con continuar.

 

De igual manera, en algunas zonas de La Safor y La Ribera, en localidades como Xeresa, Xeraco o Sollana, han aparecido campos anegados cuya producción podría peligrar si no se evacua en breve el agua.  En última instancia, las lluvias han sido en muchos casos inoportunas para de­terminados cultivos de hortalizas. Es el caso de algunas explotaciones en La Ri­be­­ra y L’Horta Nord, donde el agua ha arruinado la replantación de lechugas o los cam­­­pos de cebollas donde se acaba de sembrar o de preparar la tierra para la sien­bra.  

 

Al contrario que hace dos semanas, cuando el temporal se cebó con los arrozales causando importantísimos destrozos en este cultivo, el aguacero de ano­che sólo ha interrumpido la siega, que está ya casi culminada, en algunos campos de Cullera. “La gota fría, en líneas generales y salvo daños importantes pero puntuales, está siendo positiva pero habrá que ver cómo se cierra el fin de semana”, concluye Aguado.

 

 

 

 

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