Proyectos

AVA-ASAJA participa en el desarrollo de varios proyectos de investigación, en estrecha colaboración con otras entidades públicas y privadas vinculadas al sector agroalimentario,  con el objeto de obtener soluciones innovadoras de contrastada eficacia y trasladarlas de una manera directa, cercana y profesional a los agricultores para su óptima aplicación en las explotaciones de la Comunitat Valenciana. 

La práctica totalidad de los programas en los que colabora AVA-ASAJA buscan avances tecnológicos que garantizan una mejora en la sostenibilidad tanto desde el punto de vista medioambiental como desde la óptica económica y social. Somos conscientes de la necesidad de satisfacer las exigencias crecientes en materia ambiental y en la lucha contra el cambio climático y, por eso mismo, la innovación constituye una vía indispensable para aunar el respecto por la naturaleza con la rentabilidad y la modernización agraria. 

A continuación exponemos los proyectos que AVA-ASAJA lleva a cabo en la actualidad:

 

 

 

 

  

 

El proyecto LIFE WASTE4GREEN ‘Sustainable and green agri-waste based biopesticides’ tiene por objeto mitigar los efectos adversos sobre el medio Ambiente y la salud humana de los pesticidas de origen químico que se utilizan actualmente en la protección del cultivo de fruta de hueso.

El coordinador del consorcio es el Instituto de Ciencias Agrarias del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y se encarga de la gestión del proyecto, de los ensayos iniciales que ya se están realizando con plagas y del escalado industrial de la extracción de los principios activos de los agroresiduos. Tratará de demostrar la eficacia de 2 formulados de origen natural, seguros y sostenibles, cuyas materias activas se obtendrán a partir de residuos agroindustriales, que permitirán sustituir a los pesticidas de origen químico que se emplean en frutales de hueso. Los formulados serán susceptibles de ser comercializados en la UE en las etapas posteriores al proyecto.

AVA-ASAJA participa en este programa para efectuar demostraciones, tanto en la Finca Sinyent como en explotaciones de asociados, con las que validar la eficacia de dos formulados de origen natural. Se trata de un ejemplo de economía circular, puesto que las materias activas de estos extractos naturales se obtendrán a partir de restos de poda de diferentes cultivos mediterráneos, extracción de aceites esenciales y vegetales procesados.

Los otros socios son Idai Nature (empresa valenciana especializada en formulaciones para agricultura de residuo cero); el Instituto de Salud Carlos III (efectuará la evaluación toxicológica y ecotoxicológica de los formulados); Frutuga (replicará los resultados en Portugal); y el Centro Tecnológico Nacional Agroalimentario Extremadura-CTAEX (evaluará la eficacia en otros cultivos).

Además, colaboran la Fundación Global Nature en las actividades de seguimiento del impacto ambiental y socioeconómico del proyecto, así como otra entidad italiana para replicar los resultados en el país transalpino.

Este objetivo está alineado con la política ambiental de la UE en materia de productos químicos, principalmente el Reglamento (CE) n.º 1907/2006 (REACH) y la Directiva 2009/128/CE. Dentro del Marco Básico de política ambiental de la UE, WASTE4GREEN encaja en algunos de los objetivos del Programa General de Acción de la Unión en materia de Medio Ambiente hasta 2020 y de la Hoja de ruta hacia una Europa eficiente en el uso de los recursos.

Los objetivos específicos de este proyecto son los siguientes:

- Demostrar que el uso de los 2 formulados bioactivos resultantes es más seguro para el medio ambiente y la salud humana que el uso de los fitosanitarios de origen químico, ya que potencialmente presentan una menor toxicidad que los pesticidas convencionales.

- Demostrar que, tanto los extractos como los formulados finales, tienen capacidad biocida frente a las plagas y enfermedades diana de los frutales de hueso.

- Demostrar que la efectividad de los formulados es replicable y transferible en otros cultivos y países de la UE.

- Mejorar la seguridad alimentaria, al producir fruta libre de residuos.

- Asegurar el acopio de la biomasa residual seleccionada como materia prima y el escalado a nivel piloto de la extracción de los componentes bioactivos.

- Determinar las sinergias entre los principios activos de los extractos naturales.

- Realizar acciones que permitan la sostenibilidad y transferibilidad de los productos finales, a través de un plan de difusión y explotación, que permita la continuidad del proyecto a largo plazo.

- Identificar los impactos ambientales positivos sobre la biodiversidad y el cambio climático de los nuevos formulados.

- Identificar las sinergias que el uso de estos nuevos formulados tienen con otras prácticas agroambientales.

El proyecto, que cuenta con financiación europea, está dotado con un presupuesto de más de dos millones de euros que continuará su andadura hasta finales del año 2022.

AINIA desarrolla,  con la colaboración de AVA-ASAJA, ANECOOP, la Fundación Cajamar Comunidad Valenciana, Robotnik, Htec, Pulverizadores Fede y Sinfiny, un sistema de teledetección compacto para controlar enfermedades de cultivos a tiempo real en todo tipo de explotación agrícola. Esta tecnología permitirá detectar, evaluar y diagnosticar enfermedades, plagas y daños en cultivos, así como la toma decisiones. 

El sistema está basado en tecnologías de teledetección, combinando sensores fotónicos e Inteligencia Artificial. Estarán instaladas en vehículos autónomos, tanto terrestres (robots de exploración de campo que proporcionarán datos y mediciones fiables que puedan procesarse y usarse), como aéreos, por ejemplo a través de aeronaves no tripuladas (drones) con sensores de mayor resolución espacial y espectral que permitan, con las mismas tecnologías, realizar diferentes operaciones (aplicación variable de fertilizantes, optimización de tratamientos fitosanitarios), reduciendo los tiempos de captura y procesado para dar la información de valor lo antes posible al agricultor.

La novedad del proyecto es “la integración de los dispositivos fotónicos en una unidad compacta robusta y de bajo coste que contenga además, sistemas de Inteligencia Artificial para el procesado y análisis de los datos en tiempo real. De este modo, se puede emplear en áreas sin cobertura y en explotaciones de tamaño medio con el fin de acercar las nuevas tecnologías a todo el sector, no sólo a las grandes explotaciones, tratando así de universalizar la tecnología”, indica Ricardo Díaz, jefe del departamento de Automatización Inteligente de AINIA. 

El programa pretende incidir en la mejora del sector primario mediante el desarrollo de tecnologías que ayuden a los agricultores a mejorar la supervisión de sus cultivos y el rendimiento de sus producciones, tanto en términos económicos en un sector que ha sido duramente castigado en los últimos años, como en términos de calidad y seguridad alimentaria.

Gracias a esta capacidad tecnológica aplicada se podrán realizar estudios de control de enfermedades y plagas con los datos diagnósticos recogidos con este sistema, que identificará cada una de las afecciones modelizadas durante el desarrollo del proyecto.

Este tipo de diagnóstico individualizado y más certero supondrá una reducción en la aplicación de tratamientos fitosanitarios, al saber exactamente qué plantas son las que necesitan ser tratadas, ajustando así las dosis y tratamientos de forma rápida. También ayudará a la obtención de una mejor calidad del fruto, tanto para el diagnóstico como para la aplicación de estimulantes y fitosanitarios, logrando una producción óptima en cantidad y calidad. Todas estas medidas impactan directa y positivamente sobre la rentabilidad agraria y logran una disminución de los gastos directos de la explotación.

Además pretende reducir el impacto medioambiental y la gestión óptima con maquinaria inteligente, lo que supondrá una disminución de la huella de carbono del producto final, beneficiando a la sociedad en general, siendo un ejemplo de buenas prácticas de las empresas en su responsabilidad social corporativa.
Estos son dos ejemplos de proyectos apoyados por el Instituto Valenciano de Competitividad Empresarial (IVACE) y el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), nacidos bajo la apuesta por una I+D colaborativa entre empresas valencianas de robotización, producción y maquinaria agrícola, con el objetivo de desarrollar, evaluar, validar y difundir estas nuevas tecnologías avanzadas, que faciliten la necesaria y urgente transformación digital del sector agrícola valenciano. Una contribución a la eficiencia del campo valenciano y la generación de una mejora rentabilidad agraria, en el ahorro de insumos y en la sostenibilidad del sector.

Sin duda, el uso masivo de este tipo de dispositivos tendrá un impacto altamente positivo no solo en las explotaciones agrícolas de la Comunidad Valenciana, sino también en el tejido sectorial afín, formado por empresas de maquinaria, servicios y centros de investigación, favoreciendo el robustecimiento y liderazgo de un sector que puede mejorar la competitividad en los mercados nacionales e internacionales, contribuir a la mejora del producto interior bruto de la Comunidad y asegurar una contribución responsable a la sociedad.

Más información en https://www.ainia.es/proyectos-publicos/ivace-feder-ceres-diagnostico-cultivos-vision-hiperespectral-tiempo-real

La Universitat de València (UV) desarrolla, a través del grupo de investigación Redolí y con la colaboración de AVA-ASAJA, el proyecto ‘Nano-Bt’ dirigido a estudiar y mejorar nanomateriales para combatir la plaga de la mosca blanca, que afecta más de 420 especies vegetales en la Península y transmite 60 virus distintos.

La mosca blanca (Bemisa tabaci) es un insecto que coloniza y afecta desde hace años a diferentes cultivos hortícolas y ornamentales. Entre otros, provoca el virus del rizado amarillo del tomate (TYLCV), el de las venas amarillas del pepino (CVYV) o el virus de la clorosis del tomate (ToCV). Por eso, es el objetivo principal de los tratamientos insecticidas actuales, que ha generado la aparición de resistencias.

El microorganismo más utilizado como biopesticida es el Bacillus thuringiensis (Bt) y representa una importante alternativa a los insecticidas químicos actuales. Por otro lado, el desarrollo de la tecnología nanométrica ha supuesto una revolución en diferentes ámbitos, pudiéndose utilizar su interacción con moléculas biológicas para modular su actividad. Los nanomateriales tienen un gran potencial para ser el elemento central de una nueva familia de productos con capacidad para disminuir la afección de la mosca blanca.

El proyecto ‘Nano-Bt’ busca desarrollar una familia de nanomateriales que contengan la proteína Bt para luchar contra la mosca blanca. Los primeros ensayos en laboratorio ya se están llevando a cabo.

La Universitat de València ha recibido una ayuda prevista en la submedida 16.2 del PDR-CV 2014-2020 cofinanciada por FEADER, GVA y Ministerio de Agricultura.

Más información en https://nanobt.blogs.uv.es 

La enfermedad más devastadora de la citricultura mundial es el Huanglongbing (HLB), también conocida como Greening o dragón amarillo. Su rápida dispersión y virulencia, las enormes pérdidas que genera en la producción y calidad de la fruta, la falta de variedades resistentes y tratamientos económicamente viables para los árboles infectados y la ausencia de mecanismos de control duraderos convierten el HLB en una amenaza especialmente grave.

Europa puede ser el próximo destino de esta enfermedad. El vector transmisor Trioza Erytreae se ha detectado en las Azores y las Islas Canarias y, desde 2014, también se ha encontrado en Galicia, Asturias, Cantabria, País Vasco y la costa de Portugal, a la altura de Lisboa. En caso de que se propagara a los cítricos del Algarve y Huelva, pondría en peligro la viabilidad del sector español y europeo.

Ante este escenario, 24 socios de Europa, América y Asia han puesto en marcha PRE-HLB, un proyecto financiado por el Programa Horizon2020 de la Comisión Europea que tiene por objeto desarrollar e implementar un plan de contingencia para proteger el sector de los cítricos en la Unión Europea de dicha enfermedad y crear conjuntamente nuevas soluciones para manejar la enfermedad a través de un enfoque multidisciplinario.

Principales estrategias:

-         Coordinación.

-         Desarrollo de medidas preventivas a corto plazo.

-         Bioecología de Trioza Erytreae y potencial de propagación.

-         Estudio de las interacciones Psyllid-Citrusbacterial.

-         Modelado predictivo para desarrollar herramientas de evaluación del riesgo de plagas (ARP).

-         Desarrollo de estrategias de manejo de Psyllid / HLB.

-         Buscar resistencia genética contra las bacterias que causan el HLB.

-         Detección y generación de resistencia genética.

-         Acciones de explotación, difusión y comunicación.

-     -         Requisitos de ética. 

      Más información en www.prehlb.eu

 

La enfermedad de Huanlongbing (HLB) o "enverdecimiento de los cítricos" supone una seria amenaza para el cultivo de los cítricos para los productores españoles y europeos. Esta bacteria (el HLB), que debilita hasta matar a los árboles, no sólo no tiene cura conocida, sino que las actuales medidas de control que se están utilizando en las zonas afectadas, están basadas en el uso de tratamiento fitosanitarios y en el arranque de los árboles, y esto, además de no ser sostenible a largo plazo, tiene un importante impacto medioambiental. Pero hay otra traba añadida para el control de la enfermedad: los síntomas se hacen visibles cuando la enfermedad está muy avanzada, y esto dificultad enormemente la detección precoz de la enfermedad y consecuentemente el control de propagación y contagio de enfermedad

La afección,  provocada por una bacteria, afecta a plantas del género Citrus, entre otras a los limones, naranjas y mandarinas. A pesar de las inversiones que se han realizado en algunos países no se ha encontrado cura. Así el HLB supone una grave amenaza para los productores del Mediterráneo, por ello desde Asaja se considera prioritario trabajar en el desarrollo de medidas preventivas ante esta enfermedad, que sean respetuosas con el medio ambiente y sostenibles a largo plazo. 

El proyecto europeo LIFE Vida for Citrus nace con el propósito de proteger al sector de los cítricos, un área con un gran peso en la balanza comercial española, con el fin no sólo de lograr plantas resistentes a a enfermedad, sino también de implantar prácticas culturales respetuosas con el medio ambiente que limiten el desarrollo del vector transmisor de la enfermedad y que contribuyan a reducir la huella del carbono y del cambio climático. LIFE for Citrus además persigue desarrollar una herramienta para la detección rápida de la enfermedad, lo que facilitaría en gran medida el control de la enfermedad.

Este proyecto, liderado por Asaja Málaga, está cofinanciado por la Unión Europea y las entidades que forman parte del equipo. Cuenta además de con Asaja Nacional  con otros  socios participantes de la Asociación Agraria Jóvenes Agricultores de Málaga; AGRIMARBA SL  ; ASAJA; AVA-ASAJA; Ayuntamiento de Sevilla; Centro de Cooperación Internacional en Investigación Agrícola para el Desarrollo (Francia); Instituto Canario de Investigaciones Agrarias; Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria y Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica, Instituto Nacional de Investigación Agronómica (Francia), Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias; Universidade do Algarve (Portugal); Università Degli Studi di Catania (Italia); y Valenciagro – Produção Frutícola Unipessoal LDA.

Fue en el año 2014 cuando el insecto vector africano se detecta por primera vez en España, concretamente en Pontevedra. En poco años se fue desplazando hacia el interior y el sur de Galicia, llegando incluso a la costa portuguesa. De hecho se encontró en Almada, a unos 200 Km del área citrícola del Algarve, limítrofe con Huelva y Sevilla, que son dos regiones muy importantes para la citricultura española. La experiencia de contagio de otros países confirma que cuando el insecto se adapta a las condiciones de la región se  propaga con celeridad. 

El programa LIFE es el instrumento de financiación de la UE para el medio ambiente y la acción climática creado en 1992. El período de financiación actual 2014-2020 tiene un presupuesto de 3.400 millones de euros. 

 

Está subdividido en dos subprogramas, uno para el medio ambiente y otro, como el Life for Citrus, para el cambio climático. Esta línea apoya proyectos en las áreas de energías renovables, eficiencia energética, agricultura, uso de la tierra y gestión de turberas. Para ello se financian acciones para las mejoras prácticas, proyectos pilotos y de demostración que contribuyen a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, la implementación y el desarrollo de la política y legislación de la UE, las mejores prácticas y soluciones.

Actualmente en la región mediterránea se incineran los residuos procedentes de la poda o el rastrojo de las cosechas emitiéndose gases de efecto invernadero y provocando riesgos para la salud de las personas y el medio ambiente. En los cultivos cítricos, a menudo estos restos se dejan en el campo, lo que puede provocar un daño a los árboles ya que favorecen la proliferación de determinadas cepas fúngicas que afectan al tronco del árbol.

Los restos de poda, habitualmente se utilizan en las plantas de compostaje a nivel industrial ya que son una fuente de carbono. El compostaje es una alternativa a la quema de estos restos de podas, cuando se mezclan con otro tipo de residuos, generándose un producto de valor agregado, que puede utilizarse como fertilizante y acondicionador de suelos en la agricultura.

La acumulación de carbono orgánico en el suelo es muy importante para paliar los efectos del cambio climático, además evitar la incineración de los restos de poda, contribuye a reducir las emisiones de CO2 a la atmosfera, mitigando el efecto invernadero.

Los abonos verdes son cultivos que se siembran para aportar su biomasa al suelo antes de que se dé la floración, además en ocasiones también reducen la formación de hongos e insectos perjudiciales para los cultivos. La aplicación de distintos compost, elaborados con diversos materiales produce un incremento significativo en la producción de determinados cultivos.

El proyecto supone un nuevo enfoque a la valorización de los residuos agrícolas, que dejan de ser trasladados a plantas de compostaje para realizarlo “in-situ”. El objetivo del proyecto está centrado en hacer llegar a los agricultores los beneficios de utilizar prácticas de agrocompostaje, a partir de la combinación de restos de cítricos y cubiertas vegetales (abonos verdes) y con ello mejorar la productividad de los campos de cítricos.

El reto se aborda desde una perspectiva multidisciplinar con investigadores de la Universitat de València y la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA).

La Universitat de València ha recibido una ayuda prevista en la submedida 16.2 del PDR-CV 2014-2020 cofinanciada por FEADER, GVA y Ministerio de Agricultura para «PODAVAL».

El Grupo Operativo “Innovación en aguacate” tiene como finalidad aumentar sensiblemente la productividad del aguacate, favoreciendo la expansión correcta del cultivo en nuevas áreas, transfiriendo la tecnología relativa a técnicas de cultivo, material vegetal, y control biológico, y convirtiendo a España en el primer suministrador europeo de aguacate de calidad y de producción sostenible, con una baja huella de carbono.

Los principales objetivos específicos del proyecto son la adopción del material vegetal adecuado, portainjertos y variedades, en las diferentes condiciones edafoclimatológicas de España y la optimización del cuajado mediante un buen manejo de los servicios ecosistémicos, produciendo un significativo aumento de la producción por superficie cultivada.

Además, se investiga el control biológico de plagas y enfermedades y la transferencia de técnicas de cultivo y de tecnología a las nuevas zonas de plantación de Aguacate (Valencia).

El proyecto atiende las siguientes líneas de trabajo: adopción de nuevo material vegetal, porta-injertos y varietal; adopción de nuevas técnicas de polinización; adopción de nuevas técnicas de poda; adopción de nuevas técnicas de control biológico; elaboración de manual práctico de cultivo. La iniciativa comprende también la creación de un observatorio del Aguacate con la implicación de los principales agentes, tanto en su orientación productiva como en la comercialización.

El equipo está liderado por ASAJA Málaga y cuenta como socios con la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-ASAJA), IHSM la Mayora, Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), Asociación de Agricultores y Ganaderos de Cádiz (Asaja Cádiz), Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), Cooperativa Agrícola de Callosa d’En Sarriá C.V, Instituto Canario de Investigaciones Agrarias y colabora la empresa Syngenta España.

 

Ante la escasez y la falta de calidad de un recurso natural tan preciado como el agua, un grupo operativo supraautonómico, liderado por AVA-ASAJA, se ha embarcado en un proyecto que propone realizar un estudio sobre el riego en cítricos que logre una gestión más eficiente del agua a través de las nuevas tecnologías. 

Prueba piloto

El grupo se propone realizar una prueba piloto en una comunidad de regantes empleando cámaras termográficas, drones, satélites y sondas de capacitación para detectar qué zonas necesitan más dotación hídrica y las que, por el contrario, tienen un exceso a fin de equilibrar el riego. 

El estudio comprende, por tanto, la implantación de un servicio integral de programación y mejora continua de la gestión de la fertirrigación en cítricos, a través de la captación de datos mediante sensorización terrestre y aérea, y su posterior tratamiento para lograr un control sostenible del agua, así como la mejora de la producción y la reducción de los costes de explotación.

Las imágenes del satélite Galileo, acampañadas de las obtenidas con drones, proporcionarán información sobre el estrés hídrico de la planta, mientras que las cámaras termográficas permitirán conocer la temperatura de la planta y en consecuencia su nivel de agua. Así, podrán aplicarse modificaciones en el sistema de riego y transferir los conocimientos obtenidos a los agricultores para que puedan aplicarlos a sus propias explotaciones y lograr un mayor rendimiento. 

El equipo está compuesto por AVA-ASAJA y ASAJA Málaga, el Instituto Valenciano de Investigaciones Agrarias (IVIA), el Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS), HEMAV Technology S.L., además de contar con la participación de DIMAGRO S.L.(perteneciente al grupo Buitrago), la Universidad Politécnica de Valencia (UPV), el Instituto de Investigación y Formación Agraria y Pesquera (IFAPA), P&A, Ignacio Puech y el agente de innovación Gil María Campos Alabau.

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